En esta ocasión nos encontramos en una mesa de efectivo en vivo con 8 de sus asientos ocupados. Los ciegos son de $3- $6 y nuestro stack de $600.
Como suele suceder en los casinos locales, la tendencia general es ha la relajación, combinando dosis de agresivos y otros que juegan suave. No todos. Hay un par que son ajustados; han participado en pocos pases y lo están haciendo bien. El jugador que se encuentra a nuestra derecha, es suelto y agresivo. No dejó pasar la oportunidad de empujarnos cada vez que le llegaron las acciones desiertas; estando nosotros en el ciego grande y él en el chico, o nosotros en el chico y él en el pie. Como nos agarró sin cartas, nos hicimos a un lado.
Una de las características de la que nos hemos percatado, es de que siempre que mandó pre flop lo hizo x4: $24; además, y lo más importan te, también apostó siempre después de que se abriera el flop, una suma que osciló entre el 70y el 100% del pozo. Sin importar lo que volara ni el número de jugadores involucrados en el pase, él tenía juego. Este dato es importante, porque sabemos que no es posible espejar tanto en el flop. Y tampoco se puede tener la suerte de ligar tantos pares servidos por encima del flop.



