
La serie es bastante extensa. Ese es uno de los problemas de enfrentarse a un jugador suelto, nunca se pisa terreno firme.
Intentaremos reducir esta nómina agrupando los juegos posibles en tres categorías:
1. Cartas a las que se les gana: cualquier par, par doble, set de tres y ochos o bluf total.
2. Proyecto a color. Hasta el momento ganamos, pero de salir en el river otro diamante se pondría adelante.
3. Cartas contra las que se pierde: color y set de reyes.
Tengan siempre presente que si se parean las comunes y con un set en la mano, se le gana a cualquier color porque, el set, asciende inmediatamente de categoría: a full. De tener él el color, le sacaríamos muchas fichas.
La única posibilidad en este caso en particular sería que salga el 8. Por ejemplo, nosotros con 9 de trébol y 9 de picas, él con A de diamantes y K de trébol y las comunitarias:
K y 3 de diamantes, 8 de trébol y 9 y 8 de diamantes
En los puntos 1 y 2 somos ganadores, y perdedores en el 3. Si tuviera el set de reyes, sería uno de esos pases malditos. En cuanto al color, el peligro es mayor, pero es un nesgo que estamos dispuestos a correr. No esperen a tener el juego máximo para soltarse. Tener nuts es la excepción y no la regla.
Por lo tanto, le otorgaremos mayores probabilidades al proyecto que al color armado.
Respuesta. Deducimos que estamos arriba hasta el momento. Por esta razón, y porque no leemos que tenga color, se impone proteger y sobre todo hacer valer el set revirando.



